Rompiendo estereotipos: una vocación en ingeniería con creatividad y propósito
Celebramos el día internacional de la mujer en la Ingeniería. Nos hemos acercado a hablar con Naroa Calero, compañera del área de Ingeniería DAS. Naroa nos relata cómo sus inquietudes académicas se transformaron en una profesión apasionante en la Ingeniería.
Conoce a Naroa Calero
Good to know: ¿Qué es un profesional STEM?
Es una personan que trabaja en crear, analizar o mejorar soluciones basadas en la ciencia, la tecnología, la ingeniería o las matemáticas, contribuyendo al desarrollo tecnológico y al progreso.
¿Qué has estudiado y qué te inspiró a elegir el área de ingeniería para tu desarrollo profesional?
He estudiado dos ciclos formativos de grado superior: Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma y Desarrollo de Aplicaciones Web.
Desde pequeña me gustó el mundo de la informática y trastear con el ordenador. Siempre tuve en mente la posibilidad de estudiar ingeniería informática, pero en su momento me decanté por el ámbito audiovisual, pensando que encajaba más con mi lado creativo.
Tras una breve experiencia laboral en ese sector, me di cuenta de que aquello no era para mí. Fue entonces cuando, gracias a mi entorno, descubrí que la informática combinaba creatividad y lógica. Me di cuenta de que la programación era algo técnico, pero también divertido y entretenido.
Siempre me ha gustado resolver problemas y entender cómo funcionan las cosas, y en la informática encontré ese equilibrio entre análisis y creatividad. Esa combinación fue lo que me motivó a volver a estudiar y orientar mi desarrollo profesional hacia este ámbito.
¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo y qué retos tienes?
Me gustan muchos aspectos diferentes de mi trabajo. Disfruto analizando cómo implementar nuevas funcionalidades y evaluando los distintos casos de uso para asegurar que las aplicaciones no fallen. También me interesa el diseño de la interfaz, buscando que sea atractiva, intuitiva y cómoda para el usuario. Además, valoro mucho el trabajo en equipo con mis compañeros y compañeras: ponemos en común problemas y soluciones, y aprendo constantemente de ellos.
En cuanto a los retos, uno de los principales es mantenerse actualizada y adaptarse a los continuos cambios tecnológicos. También supone un desafío asegurar la calidad del producto final, siendo cuidadosa en cada detalle para evitar errores y ofrecer soluciones de calidad.
En el área funcional de Ingeniería, donde hay subrepresentación femenina, ¿qué consideras necesario para cambiar esta tendencia?
Creo que iniciativas como esta, que visibilizan a mujeres en la ingeniería, son muy importantes. Ayudan a generar referentes y a romper la idea de que este es un ámbito mayoritariamente masculino. Es necesario combatir los estereotipos mostrando que estas profesiones están abiertas a cualquier persona con interés y curiosidad. Para ello, es clave fomentar entornos más inclusivos.
También me parece importante transmitir a niñas y jóvenes que las carreras STEM no son únicamente técnicas, sino que también tienen un componente creativo y dinámico. Enseñar esa parte más cercana y útil puede ayudar a despertar vocaciones y a que más mujeres se planteen este camino.
De cara a animar a nuevas mujeres a formarse y desarrollarse en profesiones STEM, ¿qué mensaje les darías?
Les diría que no se cierren a este ámbito por los estereotipos o por la idea preconcebida de que puede no ser para ellas. Dentro de las profesiones STEM hay una gran variedad de áreas, y seguro que encuentran una que les guste.
También les animaría a probar, experimentar y preguntar, porque muchas veces es la mejor forma de descubrir si algo realmente te interesa. Trabajar en algo que te motiva es clave, y en este ámbito existen muchas oportunidades para hacerlo. Es importante que sepan que son profesiones con gran proyección y múltiples salidas laborales, lo que les permitirá desarrollarse profesionalmente mientras disfrutan de lo que hacen.
Por experiencia propia, también les diría que nunca es tarde para empezar a formarse y desarrollar una carrera en este campo
Así, la organización no tiene que resolver cada acceso como un caso independiente. Puede diseñar una estrategia global: SMARTair para accesos de alta rotación, zonas comunes, puertas principales o espacios donde interesa una experiencia más digital; CLIQ para puntos específicos, accesos técnicos, armarios, candados o ubicaciones donde se necesita una solución robusta y sencilla de instalar.
El resultado es una infraestructura más flexible, capaz de adaptarse a oficinas actuales y futuras sin multiplicar la complejidad operativa.
