Joseba Fdez de Arroyabe Munduate, una trayectoria ligada a TESA desde 1986

registro cilindro tesa
Un troquel progresivo bien diseñado, bien fabricado y suficientemente mantenido es una joya

Después de 40 años en TESA, Joseba Arroyabe se despide dejando un legado marcado por el conocimiento, la constancia y el trabajo en equipo. Repasamos con él su trayectoria y los aprendizajes de toda una vida profesional. Entrevista a Joseba Fdez de Arroyabe Munduate “Un troquel progresivo bien diseñado, bien fabricado y suficientemente mantenido es una joya”.

¿Cuándo comenzaste tu carrera en la empresa y cómo fueron tus inicios?

Empecé en TESA en marzo de 1986. Recuerdo que el primer día el encargado no estaba porque acababa de ser padre, y me pusieron en una pequeña fresadora para ranurar argollas de candados. Venía de trabajar en otra empresa en Arrasate y, aunque tenía opción de continuar allí, me había llamado el jefe de planta y finalmente decidí venir a TESA por su buena reputación y cercanía.

Antes de eso, ya había tenido experiencia trabajando mientras estudiaba Maestría Industrial, compaginando estudios con trabajo en Fagor, en la cadena de montaje de cocinas.

¿Qué recuerdas de aquellos primeros meses en TESA?

Había muchísima actividad. Líneas de montaje en doble hilera, prensas automáticas trabajando sin parar, soldaduras, taladros, avellanadoras… todo muy dinámico. Me llamó especialmente la atención una prensa que trabajaba en horizontal que cortaba grandes cantidades de frentes para pomos, algo que no había visto antes. Era un entorno de trabajo muy vivo y con mucho volumen de producción.

Del aprendizaje técnico a la responsabilidad

 ¿Cómo evolucionó tu trayectoria dentro de la empresa?

Mi trayectoria ha sido un crecimiento progresivo dentro del oficio. Comencé trabajando en máquinas de producción y, poco después, tuve la oportunidad de formarme en nuevas tecnologías como una máquina transfer. Más adelante pasé al área de ajustaje, donde empecé a especializarme en el mundo del troquel y aprendí de compañeros con mucha experiencia.

Tuve la oportunidad de ir a Lazpiur, en Bergara, un proveedor nuestro, para aprender a manejar una máquina transfer que luego trajimos a TESA. Fue un reto importante. Más adelante, me trasladaron al área de ajustaje, donde entré en contacto con el mundo del troquel. Ahí estuve varios años aprendiendo de compañeros veteranos.

Con el tiempo, pasé a coordinar el área y posteriormente asumí responsabilidades mayores como encargado de ajustaje y, finalmente, encargado de producción de prensas y ajustaje.

Ha sido una evolución basada en el aprendizaje continuo, la experiencia acumulada y la oportunidad de ir asumiendo nuevos retos dentro de la empresa.

El oficio

¿Cómo ha evolucionado el oficio y la tecnología?

El oficio ha cambiado de forma muy significativa con el paso de los años. Cuando empecé, gran parte del trabajo se realizaba aquí, desde la fabricación de piezas para la construcción de troqueles. En cuanto a los procesos previos y posteriores al troquelado, antes se trabajaba principalmente con materiales como hierro o latón, y en la actualidad utilizamos para troquelar mucho acero galvanizado y, para las piezas de montaje el zamak. Además, se ha evolucionado hacia una mayor automatización y estandarización, tanto en maquinaria como en sistemas de trabajo, aunque los troqueles y el ajustaje todavía son trabajos de oficio manual, preciso y muy específico.

La construcción de la nueva planta en Eskoriatza en 2001 marcó un antes y un después. Introdujo mejoras muy importantes en ergonomía y seguridad, como cintas transportadoras subterráneas para evacuar residuos, evitando esfuerzos manuales.

También destacaría, el almacén robotizado para flejes y troqueles, el sistema de almacenamiento automático de repuestos, la mejora en los alimentadores de prensas con rodillos más fiables, y los programas de gestión, los cuales han permitido el control y la visualización de la producción.

Orgullo, retos y aprendizajes

¿De qué trabajos te sientes más orgulloso?

De haber diseñado algunos troqueles progresivos que siguen funcionando hoy en día, además de muchos utillajes. Es un orgullo ver que siguen dando servicio.

 ¿Cuál ha sido el mayor reto técnico?

Mantener la calidad y asegurar la disponibilidad de los troqueles cuando producción lo necesita. Los troqueles están sometidos a desgaste constante, por lo que requieren un diseño robusto, buen mantenimiento y muchas precauciones en su uso.

 ¿Qué aprendizaje te llevas?

Que la voluntad lleva al conocimiento. Y que en este oficio son fundamentales la humildad, el sacrificio y la constancia.

Personas, equipo y cultura

¿Qué significa para ti haber trabajado tantos años en la empresa?

Una gran satisfacción. He aprendido de todos los compañeros y responsables que he tenido, destacando las personas que me han acompañado en mis inicios porque me permitieron aprender de ellos, marcaron mi base. También quiero destacar mi relación con un compañero con el que he trabajado muy cerca los últimos 15 años, José Angel Lekuona.

Y al resto de personas, las de aquí en Eskoriatza, y a los compañeros de Mopresa, Ingeniería de fabricación y diseño.

También destacaría la exquisita relación con la mayoría de los proveedores con los que he trabajado.

 ¿Qué valores destacarías?

La experiencia del equipo, el respeto mutuo entre compañeros y el esfuerzo continuo de la empresa por seguir siendo competitiva en el mercado.

Transmitir el conocimiento

 ¿Qué consejo darías a las nuevas generaciones?

Que observen y aprendan todo lo posible de los veteranos. Es fundamental construir sobre esas bases con voluntad y oficio. Y, por supuesto, mantener la ilusión por mejorar y el respeto hacia los demás.

 Mirando al futuro

¿Qué es lo que más echarás de menos?

Sin duda, el trato diario con los compañeros y la relación con proveedores.

Y ahora, ¿qué planes tienes?

Disfrutar de la vida: viajar, estar en la naturaleza, pasar tiempo con amigos y familia, y cuidar del baserri familiar. También me gustaría escribir un libro.

 Si tuvieras que resumir tu carrera en una frase…

“Trabajo constante para cumplir con mi trabajo.”