Los expertos recomiendan cambiar la cerradura cada 10 años

Una cerradura obsoleta multiplica exponencialmente las posibilidades de sufrir un robo en el domicilio o en la empresa. Los profesionales recomiendan cambiar la cerradura, al menos, cada 10 años para asegurarnos un buen funcionamiento.

Invertir en seguridad en el hogar es fundamental para el bienestar y la tranquilidad de quien la habita. Por ello el cilindro, que es como se denomina técnicamente a una cerradura de una puerta, debe ser de calidad.

Deben estar equipados con sistemas de protección avanzados como pitones cargados a muelle y sistema anti-extracción. Un cilindro apto debe cumplir las más exigentes normativas europeas que rigen los herrajes para la edificación, en las que los cilindros son componentes muy importantes en relación a las funciones de protección y seguridad de personas.

Ion Ancisar, Head of Cylinders Business Development en Tesa Assa Abloy, nos asegura que: “Durante los últimos años han ido surgiendo nuevos métodos de apertura ilegal y ataque de cilindros. Estos métodos son cada vez más sofisticados y requieren de cilindros que incorporen ya protecciones contra estos ataques. Atendiendo a las estadísticas, los ataques más comunes son el bumping y la rotura de cilindro. Como fabricantes de cilindros y con el objetivo de velar por la seguridad de los usuarios, nuestra recomendación sería que dichos usuarios se informen acerca de la protección que su cilindro ofrece frente a este tipo de ataques. A partir de aquí, lo más sensato sería cambiar el cilindro en el caso de que el cilindro actual no tenga la protección mínima contra estos dos tipos de ataque mencionados.”

Un sistema apto de seguridad debe tener una llave incopiable y patentada que garantice la imposibilidad de conseguir más llaves en bruto en el mercado, y propiciar protección frente a copias fraudulentas. Sistemas adicionales anti-extracción, anti-taladro y anti-rotura son clave para que los cilindros de alta seguridad se conviertan en una barrera infranqueable contra métodos de entrada fraudulentos.

1. Pérdida de llaves
Perder las llaves es una situación que genera mucho caos, pero también genera una gran inseguridad ya que ponemos a merced de quien las encuentre toda nuestra intimidad y seguridad. Es muy importante actuar rápido cambiando la cerradura de todas las puertas cuyas llaves se hayan extraviado, y aún más rápido si estas llaves tienen alguna identificación o se perdieron junto a algún otro documento identificativo (un bolso, una cartera), será muy fácil para los ladrones entrar en el domicilio.  

2. Cambio de domicilio
La vida de los domicilios es infinita y por una misma vivienda pueden pasar numerosos habitantes, familias, obreros, inmobiliarias... Por eso, son innumerables la cantidad de copias de llaves que se hacen a lo largo del tiempo. Así los expertos recomiendan que, para vivir tranquilos, cada vez que nos mudemos de casa (bien sea por alquiler, compra o vivienda de nueva construcción), deberemos cambiar la cerradura para que las llaves de la casa, que es el acceso para todo el mundo, solo las tenga quien la habite y de este modo controlar cuántos juegos de llave están en circulación.

3. Reformas en la vivienda

Este es otro momento caliente en lo que a seguridad en nuestro hogar se refiere. Cuando nos disponemos a hacer una reforma en nuestra vivienda es muy variado el personal que va a tener que entrar en nuestro hogar. Cristaleros, albañiles, escayolistas, pintores, etc. … y no siempre podemos estar presentes en nuestra casa para controlar quién entra y quién sale por lo que tenemos que optar por entregar las llaves de nuestra vivienda y a partir de ahí confiar en la seriedad y responsabilidad de quien las custodia. Es por esto mismo, que no sabemos si estas terceras personas pueden a su vez entregarlas a otros y es ahí cuando dejamos de controlar quién posee en todo momento la copia de nuestras llaves. Por esta razón debemos cambiar la cerradura cuando termine un periodo de obras en casa.