Celebrando Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería
Entrevista a Elixabete Egaña
En una compañía como es la nuestra, los roles en el ámbito de la ingeniería tienen una valor muy relevante. Tanto en el área de ingeniería de producto, desarrollo y diseño, en la ingeniería de procesos y producción, calidad, logística, en puestos de gestión y ventas entre otros. Cada vez hay más mujeres en carreras y puestos de ingeniería, así lo dicen las estadísticas.
Cada año celebramos Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería dando visibilidad a mujeres ingenieras en nuestra compañía. Hasta la fecha han sido numerosas mujeres las que han compartido qué les inspiró a ser ingenieras.
Este año nos acompaña Elixabete Egaña, Ingeniera de Desarrollo del área de Ingeniería Cerraduras.
¿Qué te inspiró a convertirte en ingeniera?
No siempre tuve claro que quería estudiar ingeniería, sentía curiosidad por distintos campos. Aunque siempre me ha gustado el diseño, entender cómo funcionan las cosas, y el dibujo técnico era una de mis asignaturas favoritas. Mi hermana, que estudió ingeniería, también fue una gran influencia para mí. En mi caso, elegí estudiar Ingeniería en Diseño Industrial y Desarrollo de Producto, una carrera que combina funcionalidad con creatividad.
¿Cuál es la parte más gratificante de tu trabajo?
Es motivador ver cómo un nuevo concepto o una mejora de producto va tomando forma poco a poco, y formar parte de ese proceso. Durante las distintas fases de un proyecto, disfruto especialmente de prototipar y las pruebas, y es muy gratificante cuando los resultados son exitosos. También aprendo mucho de mis compañeros de trabajo, cada uno tiene una forma de pensar diferente.
¿Qué consejo le darías a las mujeres que quieren seguir una carrera en ingeniería?
Creo que lo más importante es centrarse en el camino que una ha elegido por sus propias razones, sin dejarse influenciar por los estereotipos. La carrera puede ser exigente a veces, pero las recompensas valen la pena. Cada vez hay más mujeres ocupando roles importantes en la ingeniería, y es responsabilidad de las futuras generaciones mantener y mejorar ese progreso.
El testimonio de Elixabete Egaña refleja el valor que aportan las mujeres ingenieras a nuestra compañía: pasión, creatividad, compromiso y visión técnica. Su historia, como la de muchas otras, nos recuerda que la ingeniería no tiene género, pero sí propósito: transformar ideas en soluciones que mejoran la vida de las personas.
Desde nuestra organización, seguiremos impulsando la visibilidad, el reconocimiento y el desarrollo del talento femenino en ingeniería. Porque cada paso que damos hacia una mayor diversidad es también un paso hacia una ingeniería más innovadora, inclusiva y humana.
